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Media maratón: plan de entrenamiento de 12 semanas

Plan completo de 12 semanas para correr una media maratón, con sesiones semanales, progresión de tiradas largas, tapering y estrategia de ritmo para el día de la carrera.

Printed 12-week training plan on cream paper with handwritten grid showing increasing run distances, lit by warm amber light.

Media maratón: plan de entrenamiento de 12 semanas

Puedes correr 10K. Terminas cansado pero con sensación de control, y en algún rincón de tu cabeza, 21,1 kilómetros ya no suenan a algo imposible. Ese instinto no te engaña. Con la estructura adecuada, 12 semanas son suficientes para cruzar la meta de una media maratón sintiéndote fuerte, no destrozado.

Este plan se apoya en cuatro carreras por semana, una tirada larga progresiva y un tapering bien planificado. Es concreto, asumible y está pensado para que llegues al día de la carrera en tu mejor momento.

Requisitos antes de empezar

Antes de la primera semana, necesitas hacer una valoración honesta de tu punto de partida. Este plan asume que puedes correr 10K sin parar y con comodidad, idealmente en menos de 75 minutos. Deberías llevar al menos cuatro a seis semanas corriendo un mínimo de tres veces por semana con cierta regularidad.

Si has tenido alguna lesión reciente, especialmente en rodillas, caderas o tendón de Aquiles, consigue el visto bueno médico antes de comenzar. Los aumentos de carga semanal del plan son deliberados, pero añadir volumen sobre un problema sin resolver acelera las lesiones, no la forma física.

También necesitas entender dos niveles de esfuerzo clave que aparecen a lo largo del plan:

  • Ritmo fácil: Puedes mantener una conversación. Podrías decir frases completas sin que te falte el aire. Es tu ritmo de base aeróbica, normalmente entre 60 y 75 segundos por kilómetro más lento que tu ritmo de competición en 10K.
  • Ritmo tempo: Duro pero controlado. Puedes decir alguna palabra, pero no mantener una conversación. Se aproxima a tu ritmo objetivo de media maratón o un poco más rápido.

El plan de 12 semanas: semana a semana

Cada semana incluye cuatro sesiones: dos carreras fáciles, una sesión de calidad (tempo o series) y una tirada larga. Los días restantes son de descanso o entrenamiento cruzado. No te saltes el descanso. La adaptación ocurre durante la recuperación.

Fase 1: construcción de la base (semanas 1 a 4)

Las primeras cuatro semanas establecen el volumen aeróbico e introducen el trabajo de tempo de forma controlada. Las tiradas largas se mantienen manejables mientras el cuerpo se adapta a la continuidad del kilometraje.

  • Semana 1: 5K fácil. 6K fácil. Tempo 4K (1K calentamiento, 2K tempo, 1K vuelta a la calma). Tirada larga: 12K fácil.
  • Semana 2: 5K fácil. 6K fácil. Tempo 5K (1K calentamiento, 3K tempo, 1K vuelta a la calma). Tirada larga: 13K fácil.
  • Semana 3: 6K fácil. 7K fácil. Series: 5x800m a esfuerzo de 10K con 90 segundos de descanso. Tirada larga: 14K fácil.
  • Semana 4 (semana de recuperación): 5K fácil. 5K fácil. Tempo 4K a esfuerzo suave. Tirada larga: 11K fácil. Reduce el volumen aproximadamente un 20 por ciento para que el cuerpo asimile la carga acumulada.

La evidencia científica muestra de forma consistente que las semanas de recuperación planificadas cada tres o cuatro semanas reducen el riesgo de lesión y mejoran las ganancias de rendimiento a largo plazo. No veas la semana 4 como un retroceso. Es parte del plan.

Fase 2: desarrollo de la forma específica (semanas 5 a 8)

Ahora aplicas la forma física a la especificidad. Las series de tempo se alargan, las tiradas largas se acercan a los 17 o 18 kilómetros, y empezarás a practicar tu ritmo objetivo de carrera para que te resulte familiar, no extraño.

  • Semana 5: 6K fácil. 7K fácil. Tempo 6K (1K calentamiento, 4K a ritmo objetivo de media maratón, 1K vuelta a la calma). Tirada larga: 15K fácil.
  • Semana 6: 7K fácil. 7K fácil. Series: 4x1200m a esfuerzo de 10K con 2 minutos de descanso. Tirada larga: 16K fácil.
  • Semana 7: 7K fácil. 8K fácil. Tempo 8K (1K calentamiento, 6K a ritmo objetivo, 1K vuelta a la calma). Tirada larga: 17K fácil.
  • Semana 8 (semana de recuperación): 5K fácil. 6K fácil. 5K fácil. Tirada larga: 13K fácil.

En la semana 7, tu tirada larga llega a 17K. Eso equivale al 80 por ciento de la distancia de la carrera. Los estudios sobre entrenamiento de resistencia indican que no es necesario cubrir la distancia completa durante el entrenamiento. Alcanzar entre el 80 y el 85 por ciento de la distancia objetivo es suficiente cuando se combina con un volumen semanal consistente.

Fase 3: pico de entrenamiento (semanas 9 y 10)

Estas son las dos semanas más exigentes. El kilometraje llega a su punto máximo, la tirada larga alcanza su mayor distancia y las sesiones de calidad te pedirán el máximo. Cuida el sueño, aliméntate bien y no introduzcas nada nuevo.

  • Semana 9: 8K fácil. 8K fácil. Tempo a ritmo de carrera: 10K totales (1K calentamiento, 8K a ritmo objetivo de media maratón, 1K vuelta a la calma). Tirada larga: 18K fácil.
  • Semana 10: 8K fácil. 7K fácil. Series: 3x2000m a esfuerzo de umbral con 2 minutos de descanso. Tirada larga: 19K fácil.

La tirada larga de 19K de la semana 10 es tu sesión más importante. Hazla fácil. El objetivo es tiempo en movimiento, no velocidad. Tus piernas acumularán fatiga, pero tu sistema cardiovascular estará construyendo una base de la que tirarás el día de la carrera.

Fase 4: el tapering (semanas 11 y 12)

El tapering no es un premio. Es una necesidad fisiológica. Durante este período, el cuerpo repara el daño tisular, recarga los depósitos de glucógeno y llega a la línea de salida en las mejores condiciones posibles. Reducir el kilometraje no te hace perder forma. Te hace correr más rápido el día de la carrera.

  • Semana 11: 6K fácil. 6K fácil. Tempo 6K (1K calentamiento, 4K a ritmo de carrera, 1K vuelta a la calma). Tirada larga: 14K fácil.
  • Semana 12 (semana de carrera): 5K fácil el lunes. 4K fácil con 4x100m de strides el miércoles. 20 minutos de rodaje suave el viernes. Carrera el domingo.

Es normal sentirse pesado o nervioso durante el tapering. Puede que el miércoles de la semana de carrera te noten las piernas cargadas. No es señal de que algo vaya mal. El cuerpo está consolidando el trabajo. Confía en el entrenamiento que has hecho.

Resumen de la progresión de la tirada larga

Aquí tienes la secuencia completa de tiradas largas de un vistazo para que puedas seguir tu progresión a lo largo del plan:

  • Semana 1: 12K
  • Semana 2: 13K
  • Semana 3: 14K
  • Semana 4: 11K (recuperación)
  • Semana 5: 15K
  • Semana 6: 16K
  • Semana 7: 17K
  • Semana 8: 13K (recuperación)
  • Semana 9: 18K
  • Semana 10: 19K
  • Semana 11: 14K
  • Semana 12: Descanso (carrera el domingo)

El aumento de kilometraje semanal se mantiene cerca de la conocida regla del 10 por ciento, una pauta respaldada por investigaciones en medicina deportiva que relacionan los incrementos bruscos de volumen con un mayor riesgo de lesión.

Estrategia y ritmo el día de la carrera

Llevas 12 semanas entrenando. Cómo corras los primeros cinco kilómetros determinará cómo te sientas en el kilómetro 18. La mayoría de los corredores que debutan en una media maratón salen demasiado rápido. La energía del pelotón, la adrenalina y las semanas de anticipación te empujan a correr más fuerte de lo que deberías al principio.

Aquí tienes una guía sencilla para el día de la carrera:

  • Kilómetros 1 a 5: Corre entre 10 y 15 segundos por kilómetro más lento que tu ritmo objetivo. Sentirás que te estás frenando. Bien hecho.
  • Kilómetros 6 a 15: Entra en tu ritmo objetivo. Busca parciales uniformes. Usa referencias del recorrido, los marcadores de kilómetro o tu reloj para no engañarte.
  • Kilómetros 16 a 19: Aquí es donde el entrenamiento da sus frutos. Si has gestionado bien el ritmo, te notarás incómodo pero con control. Mantén la fluidez.
  • Kilómetro 20 hasta la meta: Deja todo en la pista. Aumenta el esfuerzo, no solo la velocidad. Deja que tu técnica te lleve.

La estrategia de negative split, es decir, correr la segunda mitad ligeramente más rápido que la primera, se asocia con mejores tiempos finales y una recuperación post-carrera significativamente mejor. Los parciales uniformes son la segunda mejor opción. Los positive splits, en los que sales fuerte y vas perdiendo ritmo, son el error más habitual el día de la carrera.

Alimentación e hidratación el día de la carrera

En una media maratón, los depósitos de glucógeno son suficientes para la mayoría de los corredores si has comido bien la noche anterior y has tomado algo ligero dos o tres horas antes de la salida. No necesitas geles para una carrera de menos de dos horas, pero si tu objetivo supera el 1:45, tomar un gel entre los minutos 45 y 60 ayuda a mantener la energía durante el último tercio.

Practica tu estrategia de alimentación durante las tiradas largas de las semanas 9 y 10. No pruebes nada nuevo el día de la carrera. Eso incluye zapatillas, calcetines, el desayuno o cualquier producto energético que no hayas testado antes en el entrenamiento.

Qué hacer si una semana sale mal

Te vas a saltar alguna sesión. Quizá dos. La vida es así. La regla es esta: si te pierdes una sola carrera, ignórala y continúa con el plan tal como está escrito. No intentes compensarla duplicando la sesión siguiente. Si te pierdes una semana entera por enfermedad o lesión, repite la semana anterior en lugar de avanzar. Dos semanas perdidas en la fase de pico pueden obligarte a plantearte aplazar tu inscripción en la carrera.

La constancia a lo largo de las 12 semanas importa mucho más que cualquier sesión aislada. Una carrera fácil que te saltas en la semana 6 no tiene ningún impacto en tu tiempo final. Acumular kilómetros de más durante el tapering, sí.

El material que vale la pena tener en orden

No necesitas equipación nueva, pero hay algunas cosas que marcan una diferencia real a lo largo de 21 kilómetros. Tus zapatillas deberían tener al menos 300 kilómetros de vida útil por delante; una amortiguación desgastada aumenta el riesgo de lesión al final de la carrera. La vaselina o crema antirroces en la cara interna de los muslos y las axilas es imprescindible en carreras de más de 90 minutos. Un reloj GPS o una app de running fiable te ayuda a ejecutar el ritmo con precisión en lugar de depender solo de las sensaciones, especialmente en la primera mitad, cuando el esfuerzo puede engañarte.

Si quieres profundizar en la nutrición el día de la media maratón o aprender a calcular tu ritmo objetivo, esas guías te ayudarán a afinar los detalles antes de tu carrera.

El plan está delante de ti. La semana 1 empieza con un 5K fácil. Nada más. Dentro de doce semanas, sabrás exactamente lo que se siente al correr 21,1 kilómetros.